Más contenido sobre la alergia respiratoria:
Incremento de la alergia

Las alergias respiratorias y, en particular, la alergia al polen, no han cesado de aumentar en los últimos años. En este mismo blog ya hemos abordado anteriormente el aumento de la alergia al polen pero hemos decidido dar un paso más en su comprensión, preguntando a varios alergólogos de prestigio qué factor consideran está influyendo más en el mencionado incremento de esta alergia. Sus respuestas ofrecen más luz sobre la incidencia de una alergia que ya puede afectar al paciente en cualquier época del año y que es la más frecuente en España.

Dr. Pedro Ojeda. Secretario de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica. El Blog de la Clínica Ojeda.

Sin que existan estudios que claramente aboguen por uno u otro factor, posiblemente una de los que más esté contribuyendo al aumento de la alergia al polen sea su mayor densidad de polen en el ambiente. El aumento de densidad de polen en el ambiente puede ser debido a varias razones:

a) mayor densidad de plantas de una determinada especie (por ejemplo, el aumento de plantación de plátanos de sombra en las ciudades en los años setenta y ochenta, propició un aumento de la alergia a este polen al haber más concentración del mismo en el ambiente de las ciudades; lo mismo ha ocurrido con el polen de las cupresáceas en los últimos dos decenios);

b) condiciones climáticas más benignas (por ejemplo, inviernos más atemperados facilitan una mayor polinización de las cupresáceas con respecto a inviernos de climatología más adversa, que disminuyen la polinización);

c) con respecto a la polinización de otras especies más primaverales, inviernos más lluviosos favorecen una mayor polinización de las gramíneas, como está ocurriendo esta primavera.

A ello hay que añadir el efecto potenciador de la contaminación ambiental, especialmente en grandes poblaciones: esto propicia, por un lado, la intensificación de síntomas en personas ya alérgicas y, por otro lado, facilita la aparición de nuevas alergias en personas que previamente no lo eran. Y no creo que se estén produciendo cambios genéticos en la población que justifiquen estas variaciones en la incidencia.

Dr. Enrique Martí Guadaño. Jefe Servicio Alergia Hospital Sant Joan Despí Moisés Broggi

Creo que la causa del aumento de la alergia al polen, al igual que el resto de las alergias, es multifactorial. Por un lado, la población cada vez exige una mayor calidad de vida ligada a la salud y, por lo tanto, pide soluciones a temas que antes (resfriados primaverales) los consideraba como propios de la estación y ahora, mediante las campañas educativas, le da su verdadera importancia. Por otro, la contaminación de grandes ciudades, especialmente, por partículas diesel, hace que la capacidad alergénica de los pólenes haya aumentado significativamente en los últimos años.

Dra. Pilar Cots Marfil. Centro Médico Núñez de Balboa (Madrid) Blog No sin mi alergia

Mi opinión es que, aunque no existe una respuesta clara al incremento de la alergia al polen, probablemente las condiciones de vida de la sociedad moderna favorecen la aparición de alergias. Tanto la contaminación, con su capacidad para reforzar el poder alergénico de los pólenes, como la ausencia de estímulos para el sistema inmunológico, al aumentar las condiciones higiénicas y disminuir las enfermedades infecciosas, favorecen el desarrollo de reacciones inmunológicas anormales, entre ellas, las alérgicas.

Dr. Gonzalo Campos Suárez. Coordinador del equipo AlergoMálaga

Más que hablar de un factor, quizás deberíamos hablar de factores. Varios de ellos podrían estar influyendo en el incremento en la prevalencia de las alergias respiratorias en Europa. Actualmente en nuestro país, el 21,5% de la población general padece una rinitis alérgica. En países como Bélgica, la prevalencia llega a casi un 30% (Allergy 2005).

Pero ¿qué factores son los responsables? Difícil respuesta. Probablemente este incremento sea debido a causas individuales y ambientales al mismo tiempo. El calentamiento global y la contaminación atmosférica, son factores, probablemente, más que implicados en el desarrollo de estos y otros procesos respiratorios, pero también la susceptibilidad individual; no sólo la heredada de nuestros padres, sino la adquirida por ejemplo por factores tan de moda como el estrés. Está más que demostrada la afectación del sistema inmunológico en situaciones de ansiedad, estrés mantenido…etc. En definitiva, probablemente el incremento en las alergias respiratoria por pólenes haya que explicarlo a través de un origen multifactorial.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *