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Alergia al Polen de Artemisa

Los alérgicos al polen no pueden bajar la guardia en verano: también hay plantas que polinizan en los meses de julio y agosto, como la artemisa (Artemisia vulgaris). El polen de esta planta es considerado como un agente con gran capacidad alergénica en el área mediterránea, hasta el punto de que un 10% de los pacientes con alergia en Europa lo son a dicho tipo de polen.

La artemisa es una planta herbácea que puede encontrarse principalmente en aceras de caminos y carreteras o terrenos no cultivados (crece de forma espontánea) y en toda Europa. Su floración se produce desde el inicio del verano hasta los meses de otoño.

La presencia de esta planta es cada vez más numerosa en nuestro continente debido, en gran medida, al cambio climático y a su increíble capacidad de reproducción.

El polen de artemisa, además de originar alergias respiratorias (rinoconjuntivitis y asma), puede ser también responsable de reacciones alérgicas cruzadas con alimentos. Así, según explica la Unidad de Alergia Infantil del Hospital La Fe de Valencia, hay documentados diversos casos de pacientes producidos en los últimos años quienes, además de padecer alergia respiratoria producida por el polen de artemisa, presentaban síntomas orales (picor, hinchazón de labios o lengua, etc.) o digestivos al comer apio, zanahoria, mostaza, judía verde, patata, legumbres, avellana o kiwi.

Tal es su peligrosidad para los alérgicos y su prevalencia que el Centro Europeo de Investigación de las Alergias (ECARF) ha llegado a recomendar la eliminación de las plantas de artemisa del territorio europeo.

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